“La revancha de los poderosos” Moisés Naím

@fgurbaneja

La Fundación Rafael del Pino organiza, el 12 de noviembre de 2013 la Conferencia Magistral de Moisés Naím “El fin del poder”. © Fundación Rafael del Pino

Moisés Naím, 69 años; venezolano residente en Washington desde hace más de dos décadas. Profesor, político, analista, columnista. Licenciado por Universidad Caracas, con maestría y doctorado en MIT. Profesor del IESA (Caracas) de 1979 a 1989; ministro de Fomento de Venezuela (gobierno Carlos Andrés Pérez) 1989-90, director del Banco de Venezuela y director ejecutivo del banco Mundial. Analista del Carnegie Endowment for International Peace desde 1993; director de Foreing Policy (1996-2010). Columnista de diarios y revistas europeas y norteamericanas; dirige “Efecto Naím” programa semanal de TV; autor de una docena de libros, incluida la novela “Dos espías en Carcas”. En estos momentos se identifica como columnista que pretende en 800 palabras: “sorprender, conectar, repensar e informar” a una amplia audiencia a ambos lados del Atlántico.

Las democracias amenazadas por las 3P

En su etapa de madurez Moisés Naím ejerce de activista de la democracia y la libertad a través de los medios de comunicación. Se une con este libro a la lista de autores que durante estos últimos años analizan, detectan y advierten sobre los riesgos que amenazan este siglo a las democracias por la emergencia de autarquías amenazantes. Su libro “La revancha de los poderosos” es una obra escrita a lo largo de 2021, durante la pandemia que encerró a medio mundo y antes de la invasión de Ucrania por el ejército ruso bajo las órdenes de Vladimir Putin. Un hecho que merecerá atención en futuros libros, incluso en alguna reedición de éste a la que se podría añadir un capítulo sobre la desvergonzada audacia de los autócratas.

            El autor avanza en el análisis del poder tras su obra “El fin del poder” publicada el 2013. Si entonces advirtió sobre el proceso de dilución del poder, ahora analiza las debilidades de los sistemas democráticos que suponen un punto y aparte en el ciclo de crecimiento de estos sistemas. Una decadencia acentuada a lo largo del siglo XXI por la débil respuesta a los nuevos riesgos de la globalización y la revolución tecnológica.

            Este libro se suma a los de Levitsky y Ziblatt (“Como mueren las democracias” Ariel, 2018); Madeleine Albright (“Fascismo: una advertencia” (Paidós, 2018); Yascha Mounk (“El pueblo contra la democracia” Paidós 2018), Anne Applebaum (“El ocaso de la democracia” Debate 2021), entre otros, en este caso con amplia documentación y un relato de hecho y datos sucedidos durante estas dos últimas décadas. Hasta 302 notas avalan el libro para contextualizar sus tesis. De alguna forma aporta una crónica global sobre el debilitamiento y retroceso de la democracia durante lo que va de siglo.

            Merece la pena destacar la crítica al desempeño de Vladimir Putin la frente de Rusia y su activo papel para debilitar las democracias y resucitar el poder de Rusia como potencia soberana e influyente. Como el propio Putin ha destacado: “un espía siempre es un espía”; efectivamente las técnicas de los servicios de inteligencia soviéticos han practicado con eficacia lo que ahora llamamos “posverdad” desde hace cien años. Las referencias a Putin y su forma de acceder y controlar el poder ganan valor a la vista de acontecimientos posteriores, en concreto la invasión y guerra en Ucrania. 

Entre la tesis que aporta Naím cabe destacar el concepto de “autocracias 3P: “populismo-polarización-posverdad” como herramientas que sustentan el socavamiento de los regímenes democráticos y liberales para sustituirlos, sigilosamente, por autocracias iliberales con voluntad de durar.

            El avance de la autocracia empieza por lo que Naím llama “el enemigo interno”, entendido como un deficiente desempeño de las democracias, renuentes a cualquier mejora e innovación del modelo, resistentes a entender los retos de la globalización y las nuevas tecnologías y a sus consecuencias en el modelo social, en los estados del bienestar de la segunda mitad del siglo XX.

Algunos pueden concluir tras la lectura del trabajo de Naím con un fatal pesimismo respecto al futuro; pero una lectura atenta detecta la esperanza del autor sobre una respuesta de las democracias capaces de reformarse, de denunciar y desactivar las 3P y de recuperar su influencia porque representan un modelo más eficaz y probado que sus alternativas. Eso sí, un sistema democrático que precisa innovación y reformas. Reformas que pasan por más trasparencia y más participación, por desterrar vicios que denomina como “velocracias” o “sigilocracias” que forman parte de la caja de herramientas de los autócratas. Gobernar en democracia cada día es más difícil y los gobiernos duran menos. Lo contrario corresponde a los autócratas y dictadores (China, Rusia, Cuba…) que duran décadas, anulan libertades, y deciden sin restricciones, con pleno ejercicio del poder.

Entre los procedimientos de los autócratas para instalare en el poder que describe Naím, cabe señalar los siguientes:

1.- Socavan las instituciones, las ocupan y desmantelan.

2.- intervienen los tribunales, les ocupan.

3.- Desnaturalizan las normas, vaciándolas de contenido.

4. – Manipulan los procesos electorales y prorrogan sus mandatos.

5.- Controlan los medios de comunicación directamente o a través de amigos oligarcas.

6.- Propician situaciones excepcionales que les habilitan para dictar leyes.

7.- Utilizan el fanatismo, la identificación de enemigos y culpables.

8.- Excitan el odio a las élites, a los expertos, con discurso de revanchismo y resentimiento.

9.- Utilizan la identidad para confrontar, para dividir la sociedad.

10.- Estimulan la anti-política, el nihilismo; ¡que se vayan todos!

11.- Normalizan la corrupción, de bandidos errantes a establecidos. Aparecen estados mafiosos

12.- Utilizan el miedo y el espanto para neutralizar resistencias.

Todo ello expuesto en el libro con casos prácticos identificados que van desde la llegada al poder de Berlusconi, precursor del populismo de este siglo, a la de Trump. De Chaves/Maduro a Erdogan. De Filipinas a Egipto. De la India al Brasil. También los populismos en la Europa democrática con el Brexit como caso práctico. Triunfos de charlatanes y embaucadores que utilizan con eficacia las redes sociales para convencer, para quebrar el orden moral y debilitar el pegamento social de las sociedades democráticas. Obtienen el poder con sigilo, y se establecen en él bloqueando cualquier relevo.

Naín explica la potencia de la postverdad como fenómeno acentuado por las redes sociales irresponsables de sus contenidos; destaca la fuerza de los bulos y la debilidad de la verdad, compleja y con matices, que circula más despacio y más corto que la mentira. Advierte del repliegue del periodismo profesional desbordado por las redes sociales que aportan trasparencia, pero también confusión e infodemia.

Moisés Naím llama la atención sobre las frustraciones sociales que han producido las últimas recesiones, la disonancia cognitiva entre los que los ciudadanos, especialmente las clases medias y los jóvenes esperan y lo que reciben. Muchos decepcionados que perciben amenazas, incertidumbres inquietantes, pérdida de seguridad… que conducen a la desesperación para para ser atraídos por el populismo y el resentimiento. Aporta el concepto de ALICE (personas con empleo, pero con bienes limitados e ingresos restringidos) como ejemplo de la avería del ascensor social, del sentimiento y la experiencia de un progreso compartido y solidaridad.

          La parte final del libro me parece la más débil y menos desarrollada del análisis.  Naím reclama dar batallas para ganar el espacio que ocupa la mentira (la postverdad); aislar a los gobiernos criminales y autócratas; detectar el dinero de los oligarcas, combatir el relato iliberal; construir una higiene digital, huir del falso equilibrio y desplegar una democracia militante. Da la impresión de que esta parte propositiva Naím la ha dejado para un próximo libro que podría titularse: “En pro de un poder controlado”. Señala que hay que renovar los sistemas electorales con fórmulas de listas abiertas (pone ejemplos) y practicas más transparentes y participativas.

Hecho en falta en el análisis del autor referencias sobre los efectos de la crisis financiera de 2008 y sus heridas no cerradas; sobre el buen gobierno de las corporaciones, sobre el cambio climático y la revolución de las nuevas fuentes de energías, sobre el efecto del terrorismo y el futuro del islamismo. Pero no cabe todo en un texto de300 páginas.

Finalmente, al señalar las herramientas de los autócratas me parece inevitable una aplicación al caso español: ¿existe riesgo de autocracia? ¿cómo sale la política española de una verificación con los procedimientos autócratas? El resultado no es tranquilizador, la verificación de las “tres P” al caso español inquieta. No me parece que el riesgo autocrático sea inminente pero cuando menos me parece emergente. Hay síntomas, evidencias, de populismo, polarización y posverdad. Se perciben síntomas de socavar las instituciones, de ocupar el espacio del poder judicial, de debilitar el cumplimiento de la ley, de acentuar la confrontación social, de utilizar la identidad para dividir, de tolerar la corrupción… son solo síntomas, tendencias, sesgos… pero hay datos. Y sobre todo hay poca voluntad política para reforzamiento de la democracia, para respetar y equilibrar los poderes, para contener y compartir, todo lo contrario; el eje prioritario es la ocupación del poder para instalarse en él y no soltarlo.

@fgurbaneja

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